Información sobre este vino:
Etna Bianco «Monteleone» es un vino blanco seco que encarna la esencia de las laderas del Etna, una de las regiones vinícolas más prestigiosas de Sicilia, Italia. Este vino es elaborado por la bodega Monteleone, ubicada en Castiglione di Sicilia, en la provincia de Catania. Las uvas provienen del lado este del Etna, cultivadas en los municipios de Milo y Sant’Alfio, a una altitud que oscila entre 700 y 900 metros sobre el nivel del mar. La variedad de uva utilizada es el Carricante, una cepa autóctona que aporta al vino una frescura y mineralidad excepcionales.
La vinificación comienza con la recolección manual de las uvas en las primeras horas de la mañana, asegurando su frescura y calidad. Tras la despalillado, las uvas se prensan delicadamente y el mosto resultante se deja decantar durante 48 horas. Posteriormente, la fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada, preservando así los aromas primarios de la fruta. El vino madura sobre sus lías finas durante seis meses, con batonnage semanal, lo que le confiere una complejidad y untuosidad en boca.
En la copa, Etna Bianco «Monteleone» presenta un color amarillo pajizo con reflejos verdosos, evocando la luminosidad de los paisajes sicilianos. En nariz, despliega una sinfonía de aromas florales, destacando la flor de saúco y la retama, que se entrelazan con sutiles notas cítricas, evocando la brisa fresca que desciende de las montañas. En boca, el vino se muestra equilibrado, fresco y sabroso, con una acidez vibrante que aporta una sensación de mineralidad y una persistencia que invita a seguir degustando.
Este vino es ideal para acompañar platos de pescado frito y filetes de pez espada asado, realzando la experiencia gastronómica con su carácter distintivo y su elegancia natural. Se recomienda servirlo entre 10 y 12 grados Celsius para apreciar plenamente sus cualidades organolépticas. Con una graduación alcohólica de 12,5% vol., Etna Bianco «Monteleone» ofrece una magnífica relación calidad-precio, siendo una elección excelente para disfrutar en comidas con amigos y familiares.
Vol. alcohol:
Vol. alcohol: 12.5
Color amarillo pajizo con reflejos verdosos, evocando la luminosidad de los paisajes sicilianos.
Aromas florales de flor de saúco y retama, entrelazados con notas cítricas que evocan la brisa fresca de las montañas.
Equilibrado, fresco y sabroso, con una acidez vibrante que aporta mineralidad y una persistencia que invita a seguir degustando.
Cuerpo ligero, con una estructura que refleja la pureza y elegancia de las uvas Carricante.
Estructura bien equilibrada, con taninos bien integrados y una acidez armoniosa que aporta profundidad y complejidad al vino.
Final persistente e intenso, con notas florales y cítricas que dejan una impresión duradera en el paladar.
Uvas cultivadas en los municipios de Milo y Sant'Alfio, a una altitud de 700 a 900 metros sobre el nivel del mar, en suelos ricos en arenas y cenizas volcánicas, influenciados por el mar Jónico.
Uvas recolectadas manualmente, prensadas delicadamente, fermentadas en acero inoxidable a temperatura controlada, con crianza sobre lías finas durante seis meses y batonnage semanal.
Servir entre 10 y 12 grados Celsius para apreciar plenamente sus cualidades organolépticas.